.
La llegada de Benedicto XVI a Valencia ha provocado que muchos empresarios locales impriman sus productos con la imagen del Papa, con lo que estos días puede degustarse en su honor desde un helado o un arroz hasta un vino y una mortadela, sin olvidar las tradicionales cucharillas, camisetas, tazas y banderas.
Así, una de las heladerías más famosas de la ciudad, situada en la plaza de la Reina, junto a la Catedral, y conocida por sus curiosas y galardonadas experimentaciones de sabores, ha comercializado la crema Benedicto XVI, que anuncian como "helado especial de la semana".
Se trata de una crema de nata con limón, cuyos colores no paran de rellenar cucuruchos y tarrinas, principalmente, de peregrinos que se acercan por el boca a boca y porque la heladería está situada en uno de los puntos neurálgicos del mapa religioso y festivo de este fin de semana.
"Pues está bueno, muy bueno", valora un padre de familia que ha comprado para él y los suyos cinco "helados papales", como los ha descrito mientras valora su originalidad. "Han dado en el clavo, está muy bien conseguido", señala mientras un termómetro marca 33 grados a pleno sol.
Asimismo, en tiendas del centro se ofrece todo tipo de recuerdos con la imagen del Papa, los emblemas del Vaticano y del Encuentro Mundial de las Familias y su relación con Valencia. En varias pastelerías pueden verse pasteles de crema blanca y amarilla, con la figura de Benedicto XVI en el plástico que los rodea, así como cocas benedictinas que, junto a la horchata y el zumo de naranja, se venden como productos típicos valencianos para peregrinos y turistas.
En una conocida pastelería del centro, una tarta de tamaño familiar con una gran imagen del Papa y la leyenda "Bienvenido a Valencia", donde también predominan los sabores de nata y limón, se vende a ochenta euros. Por su parte, un restaurante de Benisanó ofrece en su carta el "arroz benedictino", cocinado a base del tradicional "arrós amb fesols y naps" (arroz con habas y nabo), mientras que el Gremio Provincial de Carniceros y Charcuteros de Valencia ha elaborado una mortadela blanca en homenaje al Papa, elaborada con huevo.
Asimismo, una parroquia valenciana ha embotellado vino tinto con una etiqueta especial del pontífice junto al programa de actos del Encuentro Mundial de las Familias.Las flores tampoco se libran de la vorágine comercializadora de este fin de semana: algunas empresas y la Agencia Española para la Promoción de Flores y Plantas han realizado unas rosas especiales, imperecederas blancas y amarillas, con la imagen de Joseph Ratzinger en una de sus hojas, que se venden a 6,5 euros en unos casos y, en otros, se regalarán en alguno de los actos principales del EMF.
Por su parte, la mochila del peregrino que ya inunda muchas de las calles del centro de la ciudad se vende tanto en los puestos de información al peregrino como en quioscos y tiendas de recuerdos. En algunos de estos comercios, advierten de que no es la oficial del EMF y por esa razón cuesta menos que las que se venden a treinta y quince euros (para adultos y para niños, respectivamente).
Quien quiera adquirir recuerdos del EMF por internet, puede hacerlo en la web oficial: allí encontrará desde gorras y pañuelos hasta llaveros y velas perfumadas, pasando por relojes unisex, abanicos y camisetas de fútbol (con el número 16 y el nombre de Benedicto). Las banderas de balcón están agotadas.Según un estudio de la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana, los precios de los recuerdos que se han puesto a la venta con motivo del quinto Encuentro Mundial de las Familias oscilan entre los cincuenta céntimos de euro que cuesta una postal conmemorativa hasta los 450 euros que se llega a pedir una figura del pontífice.
En las tiendas de regalos se puede encontrar medio centenar de objetos conmemorativos, que van desde camisetas y gorras hasta una benditera, un cáliz o una patena, junto a rosarios, cucharas, llaveros, dedales, campanitas.