El presidente polaco, Lech Kaczynski, ha nombrado primer ministro a su hermano gemelo, Jaroslaw, lo que dejará la gobernabilidad del país en manos de una misma familia. Esta configuración, única en el mundo, resulta de la dimisión del primer ministro, Kazimierz Marcinkiewicz aceptada por la cúpula del partido gobernante, Ley y Justicia (PiS), del que Jaroslaw Kaczynski es presidente.
En una rueda de prensa celebrada tras la sesión del partido, el futuro primer ministro agradeció a Marcinkiewicz su lealtad e informo que éste será candidato a la alcaldía de Varsovia en las elecciones municipales que se celebrarán el 12 de noviembre. "Tenemos que tomar decisiones que nos garanticen el éxito en las elecciones municipales", dijo Kaczynski sin explicar los verdaderos motivos de la dimisión de Marcinkiewicz.
Destacó, en contrapartida, que es natural que él, en tanto que jefe del partido ocupe el puesto primer ministro. Kaczynski admitió a la vez que "existe cierto riesgo cuando el primer ministro y presidente son hermanos pero hemos llegado a la conclusión de que en este momento no hay mejor candidato".
Jaroslaw Kaczynski descartó en los comicios generales celebrados el pasado mes de octubre, unas semanas antes de las presidenciales, la posibilidad de encabezar el gobierno para, entre otras razones, no dañar la candidatura de su hermano a la jefatura del Estado.
"Los polacos no aceptarían el monopolio de los gemelos en la política", dijo entonces Kaczynski, en un gesto que se consideró una manifestación de lealtad típica de hermanos gemelos. La situación cambió, pero el líder del principal partido de la oposición, Plataforma Cívica (PO), Donald Tusk, aventuró que tampoco ahora los polacos aceptarán tal concentración "familiar" de poder. Todo el poder cae en manos de los dos hermanos y semejante situación no sucede en ningún lugar del mundo civilizado", dijo.
Escribe un comentario